Desfibrilación eléctrica
(Reseña publicada en la WEB de la SEPEAP el 18 de Agosto de 2006)
Constituye el tratamiento de elección de la fibrilación o taquicardia
ventricular sin pulso. Su éxito va a depender del tiempo de evolución de la
parada cardiaca.
Los desfibriladores actuales constan de una serie de mandos, generalmente
numerados 1, 2 y 3, que indican el orden de los pasos sucesivos a realizar:
mando de encendido (1), selección de la descarga (2) y mando de
descarga (3).
Como ya se ha esbozado en
Consenso sobre Reanimación
cardiopulmonar: ¿Qué ha cambiado? la utilidad de la
desfibrilación eléctrica en la parada cardiorespiratoria mejora si se ha
iniciado la reanimación cardiopulmonar.
La técnica supone que tras secar la pared torácica, colocar pasta conductora
y colocación correcta de las palas del desfibrilador, una subclavicular,
paraesternal derecha y la otra en la línea medioaxilar izquierda,
inframamaria. Retirada del personal, evitando el contacto con la cama o el
paciente, procediéndose a la descarga; tras ella debe comprobarse el ritmo
cardiaco y pulso.
Aunque la fibrilación y taquicardia ventricular se observa en el 80% de las
paradas cardiacas del adulto, en niños sólo se observa en el 10% de los
casos. Casi todos los protocolos de actuación recogen la utilidad de la
desfibrilación eléctrica en dosis de 2 J/Kg, 2 J/Kg y 4 J/Kg si no resulta
eficaz tras 2 ciclos de 3 choques se administra lidocaína a 1 mg/Kg, si
resulta eficaz se administra en perfusión continua de 20-50 mcg/Kg/min.
En la taquicardia ventricular con pulso
palpable, la indicación de la desfibrilación eléctrica va a depender de que
el paciente se encuentre estable o no. Si el niño esta consciente y estable
el fármaco de elección es la amiodarona (5 mg/Kg en bolo); si el paciente
esta inestable y consciente, se procede a sedarlo y se efectúa
desfibrilación eléctrica sincronizada con 0.5-1 J/Kg.
Las dosis de energía de 2 J/Kg, recomendadas en defibrilación pediátrica son
resultado de una extrapolación realizada de ensayos animales y
posteriormente de varios estudios retrospectivos de niños hospitalizados con
fibrilación ventricular. El artículo de M. D. Berg, R. A. Samson, R. J.
Meyer, L. L. Clark, T. D. Valenzuela, and R. A. Berg.
Pediatric defibrillation doses often fail to terminate
prolonged out-of-hospital ventricular fibrillation in children.
Resuscitation 67 (1):63-67, 2005;
establece que las dosis de energía de 2 J/Kg utilizadas con defibriladores
monofásicos pueden resultar inefectivas cuando se tratan pacientes
pediátricos con fibrilación ventricular de larga duración. En estos casos la
utilización de defibriladores bifásicos con las mismas dosis de energía
pueden ser más efectivas.
Dr. José Uberos Fernández
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