Manejo de la coagulación intravascular diseminada en la sepsis
(Reseña publicada en la WEB de la SEPEAP el 20 de Noviembre de 2007)
La sepsis se puede considerar como una excesiva activación de los
mecanismos de defensa inflamatorios del huésped. Estos mecanismos
incluyen la liberación de citoquinas y la activación de proteínas del
plasma como son sistema del complemento, coagulación y sistemas
fibrinolíticos; el resultado de todo ello puede ser el desarrollo de
fracaso multiorgánico de pronóstico infausto. Durante la sepsis tanto la
activación de la coagulación como de la fibrinolisis se efectúa a través
del factor de necrosis tumoral (TNF), interleukina-1 (IL-1) e
interleukina-6 (IL-6). El rasgo distintivo de la coagulación
intravascular diseminada (CID) durante la sepsis se caracteriza por un
desequilibrio entre la formación de fibrina y su destrucción. La masiva
activación de la coagulación origina consumo de factores de la
coagulación y activación de los mecanismos fibrinolíticos. En
consecuencia como rasgos clínicos diferenciales podemos apreciar
trombosis intravasculares y sangrado.
La activación de la coagulación en
la sepsis de inicia con la expresión del factor tisular (TF) sobre
monocitos y probablemente sobre las células endoteliales. La exposición del factor
VII circulante al factor tisular resulta en su activación y la formación
del complejo TF-FVIIa; que a su vez activa el factor X (FXa) y por el
cual la protrombina es convertida a trombina que a su vez activa el
favtor V y el factor VIII. El factor Va amplifica la acción del factor
Xa para activar la protrombina (ver esquema a pie de página). El
excelente artículo de S. Zeerleder, C. E. Hack, and W. A. Wuillemin.
Disseminated intravascular coagulation in sepsis. Chest 128
(4):2864-2875, 2005; revisa el estado actual del conocimiento tanto
desde los puntos de vista fisiopatológicos como del tratamiento de la
coagulopatía de consumo en la sepsis.
La trombina es rápidamente inactivada por la antitrombina, formándose el
complejo trombina-antitrombina que es rápidamente aclarado de la
circulación. Además la trombomodulina expresada sobre las células
endoteliales se une a la trombina y bloquea su actividad procoagulante;
de hecho el complejo trombomodulina-trombina activa la proteína C que
disocia el complejo trombomudulina-trombina e inactiva los factores
activados V y VIII. Este efecto inhibidor sobre los factores V y VIII
por parte de la proteína C activada se ve potenciado por la proteína S
libre.
Durante la sepsis diversos mecanismos anticoagulantes se ven seriamente
comprometidos. Los mediadores inflamatorios, como el FNT, incrementado
en la sepsis, disminuye la expresión de la trombomodulina en las células
endoteliales; esta circunstancia se ha relacionado también con la
disminución de la proteína C activada en la sepsis. En la sepsis, los niveles de
proteína S libre se encuentran disminuidos, como resultado del aumento de
fracción 4 del complemento (C4). La insuficiente modulación de la
trombina por la trombomodulina resulta en una disminución de la
inactivación de los factores activados V y VIII que contribuyen a
perpetuar un estado procoagulante mantenido que promueve los depósitos
de fibrina en los vasos. Estas afirmaciones se ven sustentadas sobre el
hecho de que la infusión de proteína C derivada del plasma, en el curso
de una sepsis, origina un aumento de la proteina C activada circulante y
disminución del dímero D.
La activación del sistema fibrinolítico culmina en la generación de
plasmina, que degrada la fibrina. La plasmina se origina por la
degradación del plasminógeno por al menos dos tipos de activadores:
activador tisular del plasminógeno y activador del plasminógeno tipo
urokinasa. El factor de necrosis tumoral puede ser un mediador en la
activación de la fibrinolisis en la sepsis. Durante la sepsis la
fibrinolisis es atenuada a dos niveles: la
α2-antiplasmina, que inactiva rápidamente la plasmina
formando complejos de plasmina-α2-antiplasmina;
además, los activadores del plasminógeno pueden ser inactivados por
el plasminógeno activador-inhibidor tipo I (PAI-I), que se localiza en
las células endoteliales y presenta unos niveles aumentados en la sepsis.
Como la activación de la coagulación en la sepsis ocurre a través de la
vía extrínseca, la inhibición de la generación de la trombina a nivel
del factor tisular o la inactivación del complejo factor tisular-factor VIIa parecen las
terapias mas lógicas de la CID. Diversos ensayos clínicos han evaluado
la efectividad de tratamientos con proteína C activada, proteína
inhibidora del factor tisular y antitrombina III en la sepsis y han
demostrado disminución de la mortalidad.
Como tratamientos alternativos de la coagulopatía de consumo asociada a la
sepsis se han ensayado:
Antitrombina III (AT-III).
Se han evaluado dosis de AT-III recombinante (Kybernin-P®)
de 90-120 U/Kg, que se repiten en los 4 días siguientes. Se
comprueba disminución de la mortalidad y de la duración de la
sepsis. Su efectividad parece estar en relación
con la precocidad de
instauración de su tratamiento en el proceso séptico. No se
recomienda la administración simultánea de heparina en estos
pacientes, ya que las complicaciones de sangrado son mayores y
además, la heparina parece inhibir los efectos antiinflamatorios de
la AT-III. J. Kienast, M. Juers, C. J. Wiedermann, J. N. Hoffmann,
H. Ostermann, R. Strauss, H. O. Keinecke, B. L. Warren, y S. M.
Opal.
Treatment effects of high-dose antithrombin without concomitant
heparin in patients with severe sepsis with or without disseminated
intravascular coagulation. J.Thromb.Haemost. 4 (1):90-97, 2006;
realizan un ensayo clínico donde evalúan el efecto sobre la
mortalidad del tratamiento con AT-III vs placebo en 563 pacientes
con sepsis. Las dosis de AT-III utilizadas en este ensayo son de
30.000 UI repartidas en 4 días. Estos autores observan una
disminución de la mortalidad de un 18% en el grupo tratado con AT-III.
Proteína C activada
recombinante (Xigris P®). Algunos ensayos clínicos controlados
demuestran normalización de los trastornos de la coagulación en
pacientes con sepsis tratados con proteína C activada. Las dosis en
los diferentes ensayos varían de 12 a 30 mcg/Kg/h en infusión
continua y la duración de 48 a 96 horas. Su administración origina
disminución del dímero D y de los niveles de interleukina-6 dosis
dependiente; observándose tras su tratamiento una disminución del
riesgo relativo de mortalidad de un 19%. Durante su administración
el recuento de plaquetas debe mantenerse por encima de 30.000/mm3.
Las indicaciones de la proteína C activada recombinante incluyen:
-
Pacientes con alto riesgo de muerte (APACHE > 25).
-
Fallo multiorgánico inducido por sepsis.
-
Shock séptico.
-
Distres respiratorio del adulto inducido por sepsis.
La proteína C activada recombinante tiene una serie de contraindicaciones
que están bien recogidas en el trabajo de F. Fourrier.
Recombinant human activated protein C in the treatment
of severe sepsis: an evidence-based review. Crit Care Med 32 (11
Suppl):S534-S541, 2004; dichas recomendaciones las podríamos
resumir en los siguientes puntos:
-
De acuerdo con la regulación Norteamericana:
-
Sangrado interno activo.
-
Infarto hemorrágico reciente (< 3 meses).
-
Cirugía intracraneal o intraespinal reciente (< 2 meses) o traumatismo craneoencefálico severo.
-
Traumatismos con aumento del riesgo de sangrado grave.
-
Cateterismo epidural.
-
Neoplasias intracraneales o evidencia de herniación tentorial.
-
-
De acuerdo con la regulación Europea:
-
Sangrado activo interno.
-
Pacientes con patología intracraneal: neoplasias o herniación tentorial.
-
Tratamiento con heparina: > 15 UI/Kg/h.
-
Diátesis hemorrágica, excepto si se relaciona con la coagulopatía de la sepsis.
-
Enfermedad hepática crónica severa.
-
Recuento de plaquetas 30.000/mm3.
-
Cualquier paciente con incremento del riesgo de sangrado.
-
Proteína inhibidora del
factor tisular. Como el inicio de los acontecimientos procoagulantes
de la sepsis proceden de la activación del factor tisular y su unión
con el factor VIIa, diversos ensayos han evaluado la inhibición del
factor tisular como tratamiento de los desórdenes de la coagulación
en la sepsis. Se han utilizado en los diversos ensayos dosis de
0.025 a 0.05 mg/Kg/h durante un periodo de 96 h. de esta forma se ha
conseguido disminuir la respuesta inflamatoria y disminuir la
mortalidad. No se observaron mejorías en la mortalidad de los
pacientes tratados cuando el INR en los estudios de coagulación fue
mayor de 1.2, en estos pacientes la administración de proteína
inhibidora del factor tisular se asociaba con alto riesgo de
sangrados.
Dr. José Uberos Fernández

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